De semanas no tan gratas...

Al momento de escribir esto ya voy saliendo de una de esas semanitas difíciles que se le atraviesan a uno...

Entre esas interminables deudas que parecen impagables (la culpa es toda mía y la acepto), los ajetreos del día a día, y que mi mujer andaba entre sus lunas, esta semana ha estado cargada de demasiadas presiones, lo sé, irán pasando y todo eso, el pedo es cuando uno esta en medio y luego ya no encuentra la salida, ha pasado algo que si me pego bastante...

Resulta que mi abuela estaba comprando su víveres en un supermercado, acompañando a mi tía, su hija y su nieta, 4 generaciones caminando por el estacionamiento sin meterse con nadie en el camino. En eso va pasando uno de esos camiones que llevan leche por el estacionamiento, rompe un cable de electricidad que estaba a muy baja altura, el cable chicotea y por azares del destino se le enreda en el cuello a mi abuela, el sujeto del camión no se da cuenta y sigue avanzando, y ahí va mi abuelita sin soltar el carrito en un número digno de "Granny' s go wild", y pareciendo que hacía una especie de Skyextremoenestacionamientodesupermercadocarritodelascomprasincluido.

Ya saben, la llamada antes de las 7 p.m. avisando lo que había pasado, las voces de mi padre y mi madre preocupados y la inminente carrera para llegar al hospital interminable, al llegar al hospital resulta que la familia estaba muy tranquila, obviamente, el susto ya había pasado y estaban ya platicando los pormenores, mi abuela, a primera vista, estuvo a punto de sufrir un accidente tan insólito como mortal, pero para fortuna y ya después de que los médicos le hicieron algunos estudios, resulto solo con unos cuantos golpes y una quemadura al parecer menor...

Mi abuela había vivido un momento bastante terrible, y no paso a mayores, tan solo unos golpes y fué todo, los encargados de la tienda departamental (SORIANA) se hicieron cargo de los gastos, la llevaron a buen hospital, y hasta ahora no han quitado el dedo del renglón, el chofer esta detenido y las cosas parecen ir mejor de poco en poco....

Ya por la noche fui a casa de Jorge, su esposa, Ñoñin, la pato y mi mujer estuvimos haciendo empanadas, cenamos y ya me fue un poco mas leve lo del accidente, en eso estábamos cuando mi mujer me dice que había decidido adoptar a una mascota, un horrendo chihuahua negro de apenas 15 cm de altura al que bautizamos Nemesis, pero ese, será motivo de otro post.
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